Escrito por Luis Felipe Castañeda
Navidad llegó adelantada, al menos para los fans del grunge. El obsequio de este año no venía envuelto en brilante papel o coronado con un gran moño rojo. Por el contrario, tan sólo unos jeans gastados, una chamarra negra y una camiseta bastaban para recordar que el regalo poco tenía que ver con el carácter festivo de la época.
Y es que la segunda visita de Chris Cornell a México trajo consigo los recuerdos vivos de los años 90, la década del grunge, de Soundgarden, Temple of the Dog y Audioslave, bandas anteriores del cantante que ahora promociona su segundo disco solista Carry on.
El pasado domingo, las camisolas a cuadros y el pelo largo se quedaron en el cajón de las memorias, los asistentes adultos en su mayoría sacudieron la cabeza con los temas del cantante, bebieron cerveza y se refugiaron del frío en las instalaciones del Vive Cuervo Salón.
Sin embargo, el carácter melancólico y de desolación del género liderado por el fallecido Kurt Cobain (Nirvana) revivió por un par de horas, desde las 19:10 cuando Cornell apareció en el escenario para interpretar Let me drown, original de Soundgarden, haciendo explotar el ansia contenida de las dos mil 500 personas que acudieron a su presentación.
La noche seguía su curso y el ánimo crecía. Outshined, también de Soundgarden y Show me how to live, de Audioslave, sentaron los precedentes para que Cornell interpretara las primeras entregas de su disco solista, los temas You know my name y No such thing, que la gente coreó con fuerza y se dejó llevar por el ánimo colectivo.

Conforme los minutos transcurrían, la noche crecía. Cabizbaja, introspectiva, con esa constante búsqueda de identidad que definió a los músicos de su generación, Cornell le cantaba a la velada, a su gente, de quienes dijo, no esperaba ver a tantos reunidos cantando sus temas.“Es impresionante, desde la primera vez que vine a México enloquecí. Ahora veo que somos muchos los que estamos aquí y eso es grandioso”, dijo Cornell en una de sus intervenciones.
El público, para ese entonces rendido a los pies del cantante, celebró desde los primeros acordes de Billie Jean, la reinterpretación que hizo el rockero del clásico de Michael Jackson. Poco después siguieron temas como Hunger strike y Spoonman, dejando, quizá, lo mejor de la noche para el final de la velada.
Cornell apareció solo en el escenario, armado con su guitarra y su peculiar voz, interpretó canciones como Can’t change me y Like a stone, temas enérgicos que en esta ocasión cambiaron su esencia por una interpretación acústica y sombría. Ideal para el concierto.
Doesn’t remind me explotó entre la gente y el propio Cornell que al terminar rasgó las cuerdas de su guitarra hasta romperlas y lanzarlas a sus pies, ante los gritos de la gente enloquecida por el espíritu del rock.
Loud love, Fell on black days y Arms around our love obligaban a los asistentes a buscar el mejor espacio para saltar, agitar los brazos y dejarse llevar por los ritmos frenéticos del cantante y su banda. Pero fue Blackhole sun la que estalló por completo, What you are y Rusty cage mantuvieron el ánimo encendido, pero vino la despedida.
La gente quería más y Cornell los complació con cuatro temas extra y la promesa final de un pronto regreso.
Setlist
Let me drown
Outshined
Show me how to live
You Know my Name
No such thing
Be Yourself
I Put a Spell on You/Billie Jean
Hunger strike
Spoonman
Set acústico
Can’t Change Me
Getaway Car
All Night Thing
Call me a dog
Like a stone
Doesn’t Remind Me
Cochise
Loud love
Arms around your love
Fell on black days
Black hole sun
What you are
Rusty Cage
Pretty Noose
Burden in my hand
Seasons/In My Time of Dying
Slaves & Bulldozers/Samba/Like Suicide/4th of July/Whole Lotta Love













al principio del concierto se escuchó la intro de flower, que gran concierto.
[...] setlist de luis felipe castañeda [...]
mi blog es personal, y te estoy dando crédito solo porque de aki es de donde lo saqué porque yo no podría recordarlo, gracias por el escrito y por el setlist de luis felipe castañeda, hehehe.